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22 de julio de 2014

El ballet Le Train Bleu, vacaciones en la Riviera

Marga Fdez-Villaverde
Ballet Le train bleu - Sokolova Nijinska Dolin Woizikovsky
Los cuatro protagonistas del ballet Le train bleu (1924)
Lydia Sokolova, Anton Dolin, Bronislava Nijinska y Leon Woizikovsky (de izquierda a derecha) 
Le Train Bleu es el título de uno de los ballets más divertidos e irreverentes de Sergei Diaghilev. Con sutil ironía, el genial empresario ruso aprovechó la ocasión para riduculizar a la jet-set europea que pasaba las vacaciones en la Riviera francesa. Esos veraneantes eran "casualmente" las mismas personas que ese 20 de junio de 1924 estaban sentadas en las butacas del Théâtre des Champs-Élysées de París, aplaudiendo como locos en el estreno de la obra.
 
El título del ballet hace referencia a un famoso tren de lujo, parecido al Orient Express, que desde 1922 transportaba a los ingleses y franceses más chic desde el puerto de Calais hasta la Costa Azul, con parada obligada en París. Su nombre oficial era Mediterranée Express, pero casi todos lo llamaban le train bleu por sus vagones pintados de azul marino y oro. El tren era tan famoso que hasta Agatha Christie hizo que su detective Poirot resolviese un asesinato dentro de él (El misterio del tren azul, 1928).

Afiche Train Bleu
Carteles publicitarios de la época anunciando el tren azul
Agatha Christie - El misterio del tren azul
Primera edición de la novela El misterio del tren azul de Agatha Christie
Diaghilev siempre supo rodearse de los mejores profesionales para llevar a cabo sus proyectos. En la primera etapa de sus Ballets Russes (1919-1913) trabajó casi en exclusiva con compatriotas rusos, pero a partir de la Primera Guerra Mundial empezó a contratar a compositores y artistas de las vanguardias europeas. Sus obras eran el colmo de la modernidad, arriesgadas a más no poder, y rara vez se equivocaba. Para Le Train Bleu, tenía en nómina a Jean Cocteau (libreto), Darius Milhaud (partitura), Bronislava Nijinska (coreografía), Henri Laurens (decorados), Pablo Picasso (telón) y Coco Chanel (vestuario). Ahí es nada.

Curiosamente, el lujoso tren solo aparece en el título del libreto de Cocteau. El escritor ambientó el ballet en una playa de la Costa Azul donde varios personajes huecos y sin sustancia se entretienen flirteando unos con otros. El argumento no da para mucho más. Hay cuatro protagonistas: un nadador guaperas y muy creído, interpretado por el bailarín Anton Dolin, que era muy buen gimnasta; una chica mona en traje de baño, llamada La Perlouse, interpretada por Lydia Sokolova; una campeona de tenis, inspirada en Suzanne Lenglen, la estrella francesa del tenis de esa época, y que interpretaba Bronislava Nijinska; y un jugador de golf interpretado por Leon Woizikovsky. El resto era el cuerpo de baile formado por los gigolós (les gigolos) y las fulanas (les poules), que es la forma "fina" que tuvo Cocteau de bautizar al resto de bañistas de la playa. Aquí abajo podéis ver la primera página del libreto de Cocteau, que tenía una letra preciosa pero incomprensible.

Le Train Bleu - Libreto de Cocteau
Jean Cocteau, Libreto para Le trein bleu (1924), Librería del Congreso, Washington
Estreno de Le Train Bleu - Cocteau y Diaghilev
Jean Cocteau y Serge Diaghilev en el estreno de Le train bleu (1924)
La partitura es del compositor francés Darius Milhaud. Las melodías son bastante cómicas y encajan a la perfección con el carácter descerebrado de los personajes. Os dejo el enlace para que podáis escucharla en Spotify dirigida por Robert Reimer e interpretada por la (espera, que cojo aire) German Radio Saarbrucken-Kaiserslautern Philarmonic Orchestra. Es una delicia llena de optimismo y vitalidad.


De la coreografía de la obra se encargó Bronislava Nijinska, la hermana del famoso bailarín Vaslav Nijinsky. Cuando Nijinsky cayó en desgracia en 1913 por haberse casado con una aristócrata húngara mientras aún era amante de Diaghilev, Bronislava decidió abandonar también la compañía. Sin embargo, volvió al redil cual hija pródiga cuando el empresario le ofreció trabajar como coreógrafa. En este ballet, que era el tercero que hacía para Diaghilev, logró combinar de forma magistral los movimientos del deporte (natación, gimnasia, tenis y golf) con los de la danza. El resultado es muy curioso, divertido y elegante a la vez.

El problema es que a Cocteau no le gustaba. Consideraba que había demasiado ballet, cuando él quería que predominase la mímica. La bronca entre los dos fue monumental y al final, Nijinska volvió a hacer las maletas. También fue la última colaboración de Cocteau con Diaghilev, que esta vez no consiguió mediar entre sus colaboradores (la verdad es que no debía ser fácil gestionar los egos de todas estas estrellas).

Jean Cocteau - caricatura de Bronislava Nijinska trabajando en Le Train Bleu
Jean Cocteau, Caricatura de Bronislava Nijinska trabajando en Le trein bleu (1924)
Le Train Bleu - Notas para la coreografía de Bronislava Nijinska
Bronislava Nijinska, Anotaciones para la coreografía de Le trein bleu (1924), Librería del Congreso, Washington
El decorado del ballet fue obra del famoso escultor Henri Laurens, que hizo un diseño muy sencillo y muy cubista, con dos casetas de baño y el mar de fondo. Para el telón, Diaghilev quiso utilizar una pintura de Picasso que le gustaba mucho, Mujeres corriendo en la playa (1922), y el artista le dio permiso para que encargase una reproducción a escala de la misma. Cuando los operarios acabaron de pintar el telón, Picasso estampó su firma y una dedicatoria a Diaghilev en la esquina inferior izquierda. A pesar de su enorme tamaño, 102 x 117 metros, es la única pieza del decorado que aún se conserva.

Le Train Bleu - Ballets Rusos - 1924
El decorado de Henri Laurens para Le train bleu, con los gigolós y las fulanas en escena (1924)
Picasso - Dos mujeres corriendo en la playa - La carrera - 1922
Pablo Picasso, Dos mujeres corriendo en la playa. La carrera (1922), Museo Picasso, París
(obra original de Picasso en la que se basa el telón)
Picasso - Dos mujeres corriendo en la playa - Telón para Le Train Bleu
Pablo Picasso, Telón para el ballet Le trein bleu (1924), Museo Victoria & Albert, Londres
La encargada de diseñar el vestuario fue la mismísica Coco Chanel, que era muy amiga de Diaghilev. Menos el jugador de golf y la campeona de tenis, el resto de personajes van vestidos con trajes de baño tejidos a mano. Era la primera vez en la historia de la danza que los bailarilles llevaban gorros y zapatillas de baño, relojes de pulsera, gafas de sol, pulseras, cigarrillos, albornoces... Real como la vida misma. Aunque tenemos fotos de la época, es una pena que solo se hayan conservado dos de los trajes de baño de esta producción, el de La Perlouse (la protagonista) y el de uno de los gigolós.

Vestuario de Le Train Bleu - Trajes de baño diseñados por Coco Chanel
Vestuario original de Coco Chanel para el personaje de la Perlouse y un gigolo (1924)
Le Train Bleu - Sokolova Dolin Cocteau Woizikovsky y Nijinska - 1924
Jean Cocteau entre los cuatro protagonistas de Le train bleu (1924)
Lydia Sokolova, Anton Dolin, Leon Woizikovsky y Bronislava Nijinska (de izquierda a derecha)
Estoy convencida de que os ha picado la curiosidad y estáis deseando ver algún fragmento del ballet. Estos dos vídeos pertenecen a una reconstrucción que se hizo para la Ópera de París en 1994, intentando respetar el decorado y el vestuario original. El primero de ellos es el pas de deux entre La Perlouse y el nadador cachas. En el segundo, aparecen la campeona de tenis y el jugador de golf.



El ballet Le Train Bleu tuvo muchísimo éxito y el público volvió a caer rendido a los pies de Diaghilev. No les importó lo más mínimo que se estuviesen mofando de ellos. Supongo que cuando se reciben palos con estilo, no deben doler tanto. O probablemtente entendieron que Diaghilev y sus grandes estrellas que, al igual que ellos, pasaban largas temporadas disfrutando de la Costa Azul, también se estaban riendo de sí mismos. 

Diaghilev Nijinska Stravinsky Ansermat y Kochno en Montecarlo 1923
De izquierda a derecha, Diaghilev, Nijinska, Stravisnky, Ernest Ansermat y Boris Kochno en Montecarlo (1923)

Marga Fdez-Villaverde / Historia del arte - Gestión Cultural

Autora de los blogs Harte con Hache y El cuadro del día. Organizo visitas a museos y exposiciones en Madrid e imparto cursos online sobre arte.

4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Ahora solo falta que lo disfrutemos también nosotras :-)

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  2. Como siempre agradecido de poder ampliar nuestra cultura artistica con una obra que no conocia ni por asomo. Espero tu proximo post con impaciencia, con que nos sorprenderas? que emocion, que intriga....

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  3. Estos ballets de Diaghilev son verdaderas joyas, con esa combinación magistral de arte, coreografía y música. Esta tarde sale el nuevo post, que ya tenía programado. (Mil gracias por tu comentario, pero si para la próxima firmas el mensaje, mejor todavía, así no tengo que llamarte "Anónimo", jejeje.)

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