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12 de abril de 2013

Los orígenes del Playboy: I modi de Marcantonio Raimondi

Marga Fdez-Villaverde
Dibujo censurado del cuaderno de apuntes Fossombrone,
perteneciente al taller de Rafael Sanzio. 
 
Aviso a navegantes: esta entrada tiene como poco dos rombos, por lo que recomendamos a los menores de edad, mojigatos y enfermos del corazón que se abstengan de seguir leyendo. Va en serio.

¿Qué veis en la imagen de ahí arriba, aparte de un manchurrón de tinta y unos cuantos rayajos? He de reconocer que cuesta bastante distinguir el motivo y sé que muchos de vosotros no estaréis dispuestos a malgastar dos o tres minutos de vuestro valioso tiempo en desentrañar esta especie de borrón expresionista. A no ser que os diga que se trata de uno de los dibujos eróticos censurados del cuaderno Fossombrone, un libro de esbozos perteneciente al taller del pintor Rafael Sanzio de Urbino. ¡Ah amigos, la cosa se pone interesante! Seguro que ya no os da tanta pereza y estáis agudizando la vista, tratando de identificar contornos y detalles escabrosos en esa maraña de manchas y trazos de tinta... ¡picarones!

Es bastante probable que los dibujos que se censuraron en este cuaderno tengan relación directa con uno de los libros más famosos del Renacimiento. En el año 1524, el grabador Marcantonio Raimondi (ese que copiaba los grabados de Durero) publicó un libro triple X titulado I modi, también conocido como Los dieciséis placeres. Era una obrita muy entretenida formada por dieciséis grabados que representaban diferentes posturas acrobáticas (ya me entendéis). Los dibujos originales de este kamasutra del siglo XVI eran de Giulio Romano, el discípulo más aventajado de Rafael, que se los habría entregado a Marcantonio Raimondi para que los publicase y así ganarse un sobresueldo vendiendo las copias en el mercado negro.

Cuando el papa Clemente VII se enteró de la noticia, le pidó al obispo Giberti que borrase de la faz de la tierra ese impúdico manual para libertinos. Giberti mandó destruir las planchas de los grabados, hizo quemar todos los ejemplares y encarceló al degenerado de Raimondi. Era la primera vez que se comercializaban en Italia imágenes pornográficas en serie mediante la técnica del grabado. Este sistema permitía una difusión pública a gran escala; a diferencia de lo que sucedía con los dibujos eróticos que, al tener que confeccionarse uno a uno, rara vez salían del ámbito privado. Giulio Romano, que por entonces estaba trabajando en el Palazzo del Te de Mantua, se libró de la cárcel precisamente por este motivo: sus diseños originales no eran más que "divertimentos" para uso particular.

Marcantonio Raimondi, Retrato de Pietro Aretino (h-1524-1525), Metropolitan Museum, Nueva York

Y aquí es cuando entra en escena el tercer elemento en discordia: el poeta Pietro Aretino, enemigo declarado del obispo Giberti y amigo de Marcantonio Raimondi. Aretino empieza a incordiar por aquí y por allá hasta que logra sacar de prisión a Raimondi, que se lo agradece retratándole en un grabado. Las cosas se ponen feas en Roma. El obispo Giberti, blanco habitual de la pluma maliciosa del poeta, contrata a unos sicarios para que le den pasaporte y Aretino logra sobrevivir a las heridas de milagro. Con muy buen juicio, decide poner tierra de por medio y se instala en Venecia, una ciudad bastante más tolerante.

La venganza es un plato que se sirve mejor frío. Aretino se alía con Raimondi y escribe dieciséis sonetos guarros para acompañar a las imágenes de I modi. Los Sonetos lujuriosos de Aretino son unos textos narrados en primera persona por los protagonistas de los grabados, que le dan una cierta pátina "cultural" al libro de Raimondi. En 1527, se publica en Venecia esta segunda edición mejorada de I modi, que ahora incluía imágenes y textos.

Primera postura de I modi, único grabado completo que se conserva de la serie

El papa no acaba de dar crédito a lo que ven sus ojos. Una vez más, manda destruir todos los ejemplares, aunque esta vez la obra se había difundido tanto que no consigue hacerla desaparecer del todo. Lamentablemente, hoy en día no se conserva ningún ejemplar completo de esta segunda edición (y mucho menos de la primera). Solo perviven dos grabados sueltos de la primera postura (uno en la Albertina de Viena y otro en la Biblioteca Nacional de París, véase la imagen de arriba) y una serie de fragmentos castamente recortados en el Museo Británico, que aún así permiten hacerse una idea de la calidad técnica de los grabados de Raimondi y de los dibujos de Giulio Romano.

Fragmentos de la segunda edición de I modi, Museo Británico, Londres
Detalle de uno de los fragmentos del Museo Británico

En el año 1928, Walter Toscanini, hijo del famoso director de orquesta, encuentra un pequeño librito (157 x 99 mm) de mediados del siglo XVI con una reproducción pirata de la segunda edición de I modi. En vez de utilizar el grabado sobre cobre, el libro está impreso mediante la técnica de la xilografía, un sistema más tosco y con menos posibilidad de detalle. Es una edición poco cuidada, los textos tienen incorrecciones y las imágenes se han recortado para adaptarlas a un espacio más pequeño, prescindiendo en gran medida de los escenarios arquitectónicos originales (lo que le importaba a este editor era la chicha). Sin embargo, nos permiten saber cómo se combinaban los poemas con los grabados y el aspecto general que tenía el libro (aunque le faltan dos hojas, las de los sonetos V y VI).

Copia Toscanini de I Modi, edición pirata hecha en Venecia a mediados del XVI, colección particular

Aparte de este ejemplar pirata, existen una serie de dibujos realizados a mediados del siglo XIX por el conde de Waldbeck, que dijo haber visto un ejemplar original en un monasterio de México. Cosa poco probable, aunque lo cierto es que sus dibujos coinciden con los fragmentos conservados en París, Viena y Londres y también con las posturas de la edición pirata de Toscanini, que por aquel entonces no había salido todavía a la luz. El trazo de Waldbeck es algo más relamido, de gusto neoclásico, y además se pasó de frenada e hizo veinte posturas, en vez de las dieciséis originales, pero menos es nada. Aquí podéis ver dos de los dibujos de Waldbeck, que coinciden con los fragmentos del Museo Británico y con los sonetos V y XI de Aretino:

Conde de Waldbeck, postura 5 de I modi, Museo Británico, Londres
Fragmentos de las posturas 5 y 11 del Museo Británico
Conde de Waldbeck, postura 11 de I modi, Museo Británico, Londres

¿Y qué relación tiene el dibujo censurado que vimos al principio con I modi? Parece ser que en el taller de Rafael, era normal que el maestro y sus discípulos se entretuviesen haciendo dibujos guarretes, por lo que no sería descabellado pensar que los originales de Giulio Romano, que trabajaba allí, se basasen en alguno de estos esbozos o que tuviesen algo que ver con ellos. Incluso hay fuentes de la época que insinúan que los dibujos de I modi eran obra del propio Rafael. Comparemos nuestro dibujo tachado con la postura número 16, ¿conseguís verlo ahora? El parecido es sorprendente. 

Postura 11 de I modi de la edición Toscanini
Cuaderno Fossombrone, ¿el original o una copia de la postura 11?
 
Aquí tenéis el soneto XVI de Aretino que acompaña a tan deliciosa escena, en versión original sin subtítulos. He resaltado en color verde las palabras que dice ella y en morado, las que contesta él:

Tu pur a gambe in collo in cul me l'hai
ficcato questo cazzo: urta, fracassa!
del letto mi ritruovo in su la cassa.

Oh, che piacer è questo che me dai!

Ritornami sul letto, che mi fai
crepar qui sotto con la testa bassa.
Dolor de' figli, merda questo passa.
Amor crudel, a che redutto me hai!


Che pensi tu di far? Quel che ti piace.
Dammi la lingua un poco, anima mia:
assai dimanda chi ben serv'e tace.
 

La potta alquanto di piacer vorria,
se non tra lei e il cul non fia mai pace.
Spinge, compar, chè 'l cazzo sen va via!

Certo morta saria,
se stava un poco più aver ristoro
da te, mio ben, mio cor e mio tesoro.


¿Y qué os parece si rematamos el apunte con su banda sonora? El año 2007 el compositor Michael Nyman puso música a ocho de los Sonetti lussuriosi de Aretino, disco que podéis encontrar en el siguiente enlace de Spotify: Michael Nyman – 8 Lust Songs: I Sonetti Lussuriosi

Os dejo con la canción que más me ha gustado del ciclo, Dammi la lingua (soneto XIII). El texto y su imagen correspondiente más abajo. La traducción es mía, así que perdonad por los posibles errores y también por el lenguaje soez, que no puede evitarse si se quiere ser fiel al texto original del cafre de Aretino. (En morado y verde las palabras de él y ella respectivamente y en gris, la traducción.)



SONETTO LUSSURIOSO XIII - Pietro Aretino

[ÉL] Dammi la lingua e apponta i piedi al muro,
stringe le coscie e tiemmi stretto stretto,
lasciatev'ir a riverso sul letto,
che d'altro che di fotter non mi curo.


Dame la lengua y apoya el pie en el muro,
aprieta los muslos y sostenme prieto prieto
ponte boca abajo sobre el lecho
que nada me interesa excepto follar.


[ELLA]Ahi, traditor, tu hai che cazzo duro!
Oh, come? su la potta ci confetto!
Un dì tormelo in culo ti prometto,
e di farlo uscir netto t'assicuro.


¡Ay, traidor, qué dura tienes la verga!
¡Oh! ¿Cómo? ¡Es como un confite para el coño!
Un día me la meteré en el culo, te lo prometo
y te aseguro que saldrá limpia.


Io vi ringrazio, cara Lorenzina.
Mi sforzerò servirvi, ma spingete,
spingete come fa la Ciabattina.



Te lo agradezco, querida Lorenzina.
Me esforzaré por servirte, pero empuja,
empuja como hace la Ciabattina.


Io farò adesso, e voi quando farete?
Adesso dammi tutta la lenguina,
ch'io moro.
E io... E voi cagion ne sete.


Ahora mismo ¿y tú cuándo lo harás?
Enseguida, tú dame toda tu lengüecita,
que me muero. Yo también... y tú eres la razón.


Adunque compirete?
Adesso, adesso faccio, signor mio,
adesso ho fatto.
E io....ahimè, o Dio!


Entonces, ¿cumplirás?
Ahora mismo, ahora lo hago, mi señor,
ahora lo hago. Y yo... ¡Ay de mí, oh Dios!


Conde de Waldbeck, postura 13 de I modi, Museo Británico, Londres

Y para los que quieran seguir investigando, unos cuantos enlaces:

Texto en italiano de los Sonetti lussuriosi de Aretino
Imágenes de la edición Toscanini de I Modi
Los dibujos del conde de Waldbeck del Museo Británico
Un magnífico estudio de James Grantham Turner sobre el cuaderno Fossombrone

Marga Fdez-Villaverde / Historia del arte - Gestión Cultural

Autora de los blogs Harte con Hache y El cuadro del día. Organizo visitas a museos y exposiciones en Madrid e imparto cursos online sobre arte.

4 comentarios:

  1. una anotación bizarrisima, mi enhorabuena

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    1. Comentario que sonroja, viniendo de la experta en estos temas. Muchas gracias :-)

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  2. Qué entrada más currada! muy interesante y curioso, un saludo!

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  3. hermoso poema, linda música.

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