Puedes suscribirte al RSS

Introduce tu Email

7 de abril de 2013

Los orígenes del copyright: los grabados de Durero

Marga Fdez-Villaverde
Alberto Durero, Autorretrato (1500), Alte Pinakothek, Munich

Alberto Durero estaba hasta los cataplines de falsificadores. Sus magníficos grabados no solo le daban de comer a él, sino también a muchos listillos que se lucraban vendiendo copias ilegales de los mismos. (O mejor dicho alegales, ya que en esa época los derechos de autor eran algo tan irreal como viajar a la luna.)

Uno de estos aprovechados era el impresor Marcantonio Raimondi, al que tampoco podemos quitarle mérito como artista: sus grabados, que reproducían las pinturas y dibujos de los grandes maestros del momento, contribuyeron a difundir los modelos renacentistas por Europa. Hasta la invención de la fotografía, los grabados eran la única forma que había de llevarse a casa una "postal" de un cuadro o escultura que te había gustado, o de que los artistas pudiesen conocer las obras de los grandes sin tener que viajar a tierras lejanas.

Rafael, El triunfo de Galatea (fresco, 1511), Villa Farnesina, Roma
Marcantonio Raimondi, El triunfo de Galatea (h.1515)
a partir del fresco de Rafael

Los grabados de Durero eran prohibitivos para los bolsillos medios. Sin embargo, las copias piratas de Raimondi eran asequibles y se vendían bien. Era casi imposible encontrar las diferencias entre unos y otros, especialmente al principio, cuando Raimondi copiaba sin pudor hasta el monograma de Durero (AD). El alemán, cansado de que le tomasen por el pito del sereno, acabó demandando a Raimondi por apropiación indebida y la cosa acabó en los tribunales. El juez dictaminó que Raimondi podía seguir copiando a Durero siempre y cuando no utilizase su logotipo, puesto que de este modo no induciría a engaño. Es una de las primeras sentencias que se conocen sobre propiedad intelectual.

El monograma de la discordia, "marca comercial" de Durero
Alberto Durero, El nacimiento de la Virgen (1503-1504)
Marcantonio Raimondi, El nacimiento de la Virgen (h.1510)
Encuentra las diferencias: el original de Durero arriba y la copia de Raimondi abajo

Como era de esperar, Durero no se conformó con la sentencia y cuando, en 1511, decidió publicar sus tres libros de grabados, La vida de la Virgen, El Apocalipsis y La Pasión pequeña, añadió en cada uno de ellos un colofón con el primer copyright de la historia. Un copyright bastante más disuasorio que las leyes políticamente correctas que tenemos hoy en día (nuestro amigo Alberto no se andaba con chiquitas):

Impreso en Nuremberg por Alberto Durero, pintor.
Año de nuestro señor mil quinientos once.

¡Ay de ti! Ratero del trabajo y del ingenio ajenos.
Cuidado con poner tus temerarias manos sobre mis obras.
¿No sabes acaso la concesión que tengo del glorioso emperador Maximiliano?
Nadie está autorizado para imprimir o vender copias falsas
de estos grabados en todo el territorio del imperio.
Y ten en cuenta que si lo haces, ya sea por despecho o por codicia,

no solo serán confiscados todos tus bienes,
sino que además estarás en peligro de muerte.

Colofón de La Pasión pequeña de Durero (1511)

Marga Fdez-Villaverde / Historia del arte - Gestión Cultural

Autora de los blogs Harte con Hache y El cuadro del día. Organizo visitas a museos y exposiciones en Madrid e imparto cursos online sobre arte.

5 comentarios:

  1. Yo, ni quito ni pongo rey. Pero fíjate que siempre ha sido así: lo que empieza yendo contra los intereses económicos del autor revierte en un mayor conocimiento de su obra y, por lo tanto, en un beneficio mayor de su trabajo. La obra es una más de las cartas de presentación del artista. Si el propio autor pirateara su obra... Algo que algunos han empezado a hacer.

    ResponderEliminar
  2. Escuché por ahí que Durero fue el artista más falsificado de la antigüedad (en su propia época). Eso quiere decir que estaba bien considerado y por tanto, al ser tan conocido, cada vez cobraba más por sus encargos. (A Van Gogh nadie se molestaba en copiarle cuando estaba vivo.)
    Estoy 100% de acuerdo en tu apreciación. La piratería puede ser muy perjudicial a veces, pero por otro lado permite difundir a mayor escala la obra del artista y hacer que sea aún más conocido. Sinceramente creo que lo que se pierde por un lado, se acaba ganando por otro.

    ResponderEliminar
  3. Un genio que decidía sobre la vida de los otros! Es que se creía un dios, o un JC, basta ver su impresionante autorretrato. Supongo que no se opondría a las copias de uso escolar. Qué hubiera sido de los pintores si no copiaban a los maestros..

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El autorretrato es una mezcla de JC Superstar y David Bisbal (pobre Durero), jajaja. Mucho me temo que este no permitía ni las de uso escolar, que comprasen las buenas, que para eso las vendía (a precio de oro).

      Eliminar
  4. Si te traduces la vida de Marcantonio ya lo bordas, yo llevo años y que no le he metido mano, al pornógrafo..
    El dibujo de Marcantonio es más fino que el de Durero, los fondos y rellenos tienen un rallado mas denso (o los tenemos equivocados), quizás distinta técnica o material, cobre y hierro....
    Y Desde luego los jueces se lucieron, ¿Y si pone fecit Michel Angelo, lo dejan venderlo?, si es falso, aunque se un buen-falso es falso.

    ResponderEliminar

Coprights @ 2016, Blogger Templates Designed By Templateism | Templatelib