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14 de febrero de 2013

El Carnaval y la Cuaresma de Bruegel, ¿calvinistas contra católicos?

Marga Fdez-Villaverde
Pieter Bruegel el Viejo, La batalla entre Carnaval y Cuaresma (1559), Kunsthistorisches Museum, Viena. 
En 1559, Pieter Bruegel el Viejo sorprendía a sus fans con un divertido cuadro titulado La batalla entre Carnaval y Cuaresma. Es miércoles de ceniza y en la plaza de un encantador pueblecito flamenco se celebra un torneo ficticio entre el Carnaval y la Cuaresma. Muchos de los personajes de la obra -como curiosidad, hay más de doscientos- toman partido por uno u otro bando. A grandes rasgos, los situados a la izquierda son "carnavaleros" y los de la derecha, "cuaresmeros".
 
Según parece, la palabra "carnaval" proviene del latín carne levare y quiere decir "abandonar la carne". Los términos "carnestoltes" (en catalán) o "carnestolendas" (en castellano) provienen de carnis tollendus, que viene a significar lo mismo. El mardi gras de Nueva Orleans es literalmente "martes gordo". Todos estos términos hacen referencia a los atracones previos al periodo de cuaresma, que tenían como plato principal la carne (en ambos sentidos). El carnaval era puro exceso, la excusa perfecta para cebarse, emborracharse y conocerse bíblicamente antes de consagrar los cuerpos al ascetismo obligado de la cuaresma.

Por este motivo, el señor Carnaval que pinta Bruegel es un barrigón feliz montado a horcajadas en un barril de vino, con los pies apoyados en unos estribos-cazuela. En vez de casco, lleva un pastel de ave en la cabeza (se ven las dos patas del animal asomando a través de la masa) y su lanza es un espetón en el que se ensartan una cabeza de cerdo, un pollo, pedazos de carne y salchichas. En el frente del barril ha clavado una chuleta de cerdo y lleva a la cintura una bolsa con cuchillos. Lo más probable es que se trate de un carnicero, que eran quienes proporcionaban la materia prima para estas festividades. Detrás de Carnaval y de su comitiva, podemos ver a una mujer cocinando gofres en una hoguera.

El Carnaval (Pieter Bruegel el Viejo, La batalla entre Carnaval y Cuaresma, 1559)
La comitiva que sigue al Carnaval es de lo más pintoresca. Todos ellos van disfrazados, como mandan los cánones, con esas máscaras que les permitirán "pecar" de forma más o menos anónima. El último de la fila es un niño pequeño que lleva en la cabeza la corona de papel que le tocó en el roscón de reyes y una butifarra colgada del mandil, por si le entra hambre. En la parte de abajo, un tipo muy raro, con un espejo colgado en la espalda, está jugando a los dados con un oscuro personaje enmascarado. No se está apostando dinero, sino los gofres que lleva atados al sombrero y de momento, parece que ya ha perdido el primero.

Comitiva del Carnaval (Pieter Bruegel el Viejo, La batalla entre Carnaval y Cuaresma, 1559)
Si seguimos subiendo por el lado izquierdo del cuadro, llegamos a una animada taberna llena de borrachos y de gente de mal vivir. Frente a sus puertas se está representando una farsa típica del carnaval flamenco titulada La novia andrajosa (vuile bruid) que narraba en clave de burla una de las historias de amor de las Églogas de Virgilio. En esta escena, el pastor Mopso saca a su estrafalaria novia Nisa de una improvisada tienda de campaña que utilizan como cámara nupcial.

Representación de "La novia andrajosa" (Pieter Bruegel el Viejo, La batalla entre Carnaval y Cuaresma, 1559)
Bruegel volverá a representar este mismo tema unos años más tarde en un dibujo que se conserva en el Metropolitan Museum de Nueva York: La boda de Mopso y Nisa. Tras la muerte del artista, el impresor Hieronymus Cock lo utilizó como diseño para hacer grabados y venderlos (Bruegel fue uno de esos artistas cuyas obras se dispararon de precio en cuanto puso el pie en la fosa y estos grabados seguramente se vendieron muy bien). Aquí podéis ver el dibujo original y uno de los grabados de Cock (lógicamente queda invertido por el proceso de estampación).

Pieter Bruegel el Viejo, La boda de Mopso y Nisa (h.1566), Metropolitan Museum, Nueva York
Hieronymus Cock, La boda de Mopso y Nisa (1570), grabado a partir del dibujo de Bruegel
Si os fijáis bien, veréis que Bruegel reproduce en el dibujo exactamente las mismas figuras que pintó en La batalla entre Carnaval y Cuaresma. Me he permitido hacer un collage casero superponiendo las figuras de uno y otro para que se vea más claro (podéis hacer clic sobre la imagen para agrandarla).

Marga Fdez-Villaverde, Collage de Mopso y Nisa (2013), Barcelona
A diferencia del señor Carnaval, la Cuaresma es una señora rancia y reseca vestida de monja. Lleva en la cabeza una colmena, símbolo de la iglesia, y su lanza es una larga pala de panadero con un par de arenques. En el carro en que va montada, del que tiran un fraile y una monja, transporta alimentos típicos de la cuaresma: panes, pretzels y mejillones. Y su comitiva no está formada por una panda de borrachos, sino por unos niños formalitos que tocan la carraca.

La señora Cuaresma (Pieter Bruegel el Viejo, La batalla entre Carnaval y Cuaresma, 1559)
¿Y que encontramos a la derecha del cuadro, justo frente a la taberna? Una iglesia con las puertas abiertas. En su interior, se vislumbra una imagen de un santo cubierta por una sábana. Era costumbre tener las imágenes tapadas desde estas fechas hasta la pascua de resurrección. Las mujeres de negro que salen de la iglesia llevan en la frente la marca de ceniza que les ha puesto el cura (no olvidemos que el día representado en la obra es el miércoles de ceniza).

Salida de la iglesia (Pieter Bruegel el Viejo, La batalla entre Carnaval y Cuaresma, 1559)
El típico ricachón que sale de misa va repartiendo limosna entre los pobres y los enfermos que esperan a la puerta de la iglesia, sin embargo nadie hace caso al grupo de tullidos que hay junto a la taberna. Para entender el significado estos personajes, tenemos que avanzar unos años y compararlos con una de las últimas obras que pintó Bruegel.

Grupo de tullidos (Pieter Bruegel el Viejo, La batalla entre Carnaval y Cuaresma, 1559)
En el Louvre se conserva una tabla minúscula de Bruegel (18 x 21 cm) titulada Los mendigos. La pintó en 1568, casi al final de su vida, y las figuras son muy similares a las que aparecen en La batalla entre Carnaval y Cuaresma.

Pieter Bruegel el Viejo, Los mendigos (1568), Museo del Louvre, París
Los cinco mendigos de esta pequeña tabla están disfrazados. Sus sombreros hacen referencia a los cinco estamentos sociales. El de la derecha del todo lleva una mitra blanca de papel, por tanto representa a la iglesia. Le siguen la burguesía, con sombrero de piel, y la nobleza, con una corona de papel. El que está de espaldas con una gorra es el campesino y el de la izquierda, que lleva un chacó militar, representa al ejército. ¿Simbolizan con sus imperfecciones físicas la corrupción moral de la sociedad? Es posible.

Lo más raro de su indumentaria son esas colas de zorro que llevan colgadas de las capas y que también aparecen en el cuadro de La batalla entre Carnaval y Cuaresma. Se cree que podrían hacer referencia a un movimiento rebelde, de origen protestante, que surgió en los Países Bajos durante siglo XVI contra el dominio español. A los rebeldes se les conocía despectivamente como Les Gueux (los mendigos) y parece que llevaban colas de zorro para reconocerse unos a otros.

¿Qué hacen entonces estos personajes en nuestro cuadro? Representan a los calvinistas. Hay muchos otros detalles en la parte del carnaval que hacen alusión a la reforma protestante, en oposición al catolicismo personificado por la cuaresma. Los calvinistas rechazaban la celebración de la cuaresma. Por su parte, los católicos criticaban el carnaval por su carácter pagano y sobre todo porque las burlas de los "carnavaleros" hacia la iglesia se habían hecho más virulentas desde la aparición del protestantismo. Lo que está haciendo Bruegel aquí es diseccionar los dos pensamientos religiosos de su época sin tomar partido por ninguno de ellos. ¿Y cómo logra mantenerse al margen? Representando la escena a vista de pájaro. De este modo se distancia física e ideológicamente de la polémica, presentándonosla desde una perspectiva objetiva.

Es justo lo contrario de lo que hace esta extraña pareja situada en el centro del cuadro. De espaldas a la contienda, van siguiendo a un bufón que lleva una antorcha encendida en pleno día, símbolo del absurdo. Simbolizan la intolerancia por desconocimiento.

Pareja y bufón (Pieter Bruegel el Viejo, La batalla entre Carnaval y Cuaresma, 1559)
Detalle del fondo (Pieter Bruegel el Viejo, La batalla entre Carnaval y Cuaresma, 1559)
Resumiendo, una obra que podría trasponerse perfectamente a la época actual, con sus diferencias sociales, corruptelas y cinturones apretados. Después del atracón del carnaval, viene la crisis de la cuaresma.

P.D. El hijo de Pieter Bruegel el Viejo, que se llamaba Pieter Bruegel el Joven, decidió forrarse a costa de su padre. Aprovechando la enorme demanda de obras de Bruegel que había, se dedicó a copiarlas y a venderlas a buen precio (como copias, no como falsificaciones, que era un hombre honrado). De este cuadro en concreto se conocen cinco copias, una de las cuales está en el Museo de Bellas Artes de Bruselas. En su día, por mojigatería o censura, se borraron varios detalles del original de Bruegel padre que todavía podemos ver en la copia de Bruegel hijo. ¿Sois capaces de encontrar al menos tres de estas diferencias?

¿Cuáles son las diferencias entre la versión del padre y la del hijo?

Marga Fdez-Villaverde / Historia del arte - Gestión Cultural

Autora de los blogs Harte con Hache y El cuadro del día. Organizo visitas a museos y exposiciones en Madrid e imparto cursos online sobre arte.

10 comentarios:

  1. derecha, abajo: un cadáver o uno muy pachucho, los tres enfermos tapados con manta roja al lado de la camilla en la puerta de la iglesia y los bandos, anuncios en la pared de la misma..

    qué disfrute de apunte de Brueghel, es que me chiflan sus multitudes

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    1. Premio para la señorita, se eliminaron estas figuras de la obra original:
      1 - El cadáver de la esquina inferior derecha.
      2 - Los tres niños tapados con la manta roja (de hecho, si te fijas en el detalle de la salida de la misa, se sigue viendo perfectamente la silueta)

      Genial lo de los cartelitos de la iglesia. Aún así quedan otras dos figuras, cerca de las que has dicho, que también se borraron.

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  2. Anda, yo que venía tan contenta porque había descubierto al moribundo (o al cadáver) del primer plano, en la derecha...
    Me a encantado la entrada.
    Yo siempre que oído que la Cuaresma tenía mucho que ver con la cuarentena que es necesario observar con la carne de cerdo, para evitar contraer triquinosis y que sólo la Iglesia era capaz de hacer observar, disfrazada de rito religioso. Vamos, que primero fue la necesidad y que la Iglesia lo convirtió, como muchas otras cosas (fiestas paganas o de ofrendas a la naturaleza) en ritos de su religión.

    Un abrazo.

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    1. Pues mira, es una teoría como cualquier otra. Pero yo que soy de colegio de monjas, no me libraba nunca de la ceniza en la frente y eso que me daba un asco terrible. Secretamente, estaba convencida de que era ceniza de incinerar cadáveres. La imaginación infantil al poder.

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    2. Jo, acabo de ver una a ahí sólita, sin hache. Perdón. Perdón, perdón.

      Me HA encantado... ¡Qué vergūenza! ¿Le puedo echar la culpa al corrector?

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    3. Estos correctores nos dejan siempre fatal. De todas formas, se nota de sobra cuando es una falta de ortografía o una errata. Y esto era claramente errata.

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  3. ¡Ah! y te vuelvo a robar las fotos.

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  4. He visto a Walli en un carro tirado por una vieja, y dentro está bumbado el jodío, haciéndose el muerto, pero guiña un ojo.
    (la escena al lado superio derecho de las pescaderas que están en el centro del cuadro)

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    1. ¡¡¡Genial!!! Ya solo queda un Wally por encontrar. Es otro personaje con discapacidad. Yo creo que el que los borró era del partido nazi y quería hacer limpia de enfermos.

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  5. Genial Brueghel (el Viejo) y post tan minucioso como su pintura.
    Si te sirve para superar el trauma, a mí me contaron que la ceniza que imponen el Miércoles de ídem viene de la�� quema del palmón de Ramos del año anterior...

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