5 de enero de 2013

Los orígenes del roscón de reyes

David Teniers el Joven, detalle de El rey bebe (1650-1660), Museo del Prado, Madrid

El delicioso roscón de reyes con sus frutas confitadas, la corona de papel, el haba y la sorpresa es una tradición antiquísima. Lo inventaron los romanos para las saturnalia, unas fiestas paganas en honor al dios Saturno inmensamente populares. Durante esos días, nadie trabajaba, patricios, plebeyos y esclavos estaban de vacaciones, intercambiaban regalos, comían como cerdos y bebían todavía más. Uno de los dulces típicos de esas fiestas era una torta redonda con higos, dátiles y miel en cuyo interior se colocaba un haba. El que la encontraba, era coronado rey de la fiesta.

Luego vino la iglesia con las rebajas, dispuesta a cargarse todo lo que sonase a pagano, y colocó la navidad más o menos en las mismas fechas, para tratar de convertir esta tradición de vicio y perversión en una festividad cristiana. Y hasta cierto punto lo consiguieron. Sin embargo, las comilonas, la abundancia de alcohol, los regalos y el roscón de las saturnalia pervivieron. Y es que la humanidad se adapta a todo, siempre y cuando no le quiten las juergas.

Durante la primera mitad del siglo XVII, estuvieron muy de moda entre los pintores flamencos los temas iconográficos de el rey del haba o el rey bebe, unas escenas de tipo costumbrista que describen con todo lujo de detalles cómo se celebraba la festividad de reyes en el norte de Europa. Fieles continuadores de la tradición romana, los flamencos horneaban un rico bollo, metían dentro un haba seca y lo repartían entre los comensales. Al que le tocaba el haba, le encasquetaban una corona de papel y le nombraban rey. El monarca tenía la potestad de nombrar a otros cargos dentro de su corte, como el bufón, el mayordomo real o el maestro de música. Cada vez que levantaba la copa, sus súbditos tenían que meterse entre pecho y espalda un buen lingotazo de vino y gritar a coro: ¡el rey bebe!

Aquí tenéis un ejemplo de David Teniers el Joven que se conserva en el Museo del Prado. El rey está sentado a la mesa ante los restos de un opíparo banquete, bebiendo de la copa con pose chulesca. Si os fijáis en su corona (haced clic en la imagen del inicio del post para verlo con más detalle), veréis que lleva pintada la adoración de los reyes magos. El bufón baila muy animado con su copa en alto y una tortita en la mano que le ha debido dar la mujer que está cocinando al fondo. Detrás de la mesa, un hombre con sonrisa picarona, sospechosamente parecido a Benny Hill, agarra por los hombros a una chica de mejillas sonrosadas.

David Teniers el Joven, El rey bebe (1650-1660), Museo del Prado, Madrid

David Teniers el Joven El rey bebe (detalle)

David Teniers el Joven El rey bebe (detalle)

La fiesta de reyes pintada por Jan Miense Molenaer está en un estadio de bebercio algo más avanzado. La corona está colgada en el respaldo de un sillón, ya no hay comida de por medio y ¿para qué utilizar copas cuando se puede beber directamente a morro de una divertida garrafa con cara, ojos y barba? Este sí que es un rey campechano.

Jan Miense Molenaer, El rey bebe (1636-1637), Liechtenstein Museum, Viena

Jan Miense Molenaer, El rey bebe (detalle)

En La fiesta del haba de Jan Steen, el rey es un niño pequeño que se ha subido a una mesa para hacerse ver y oír. Una anciana, probablemente su abuela, le anima a vaciar una copa que esperemos que sea de agua. La música corre a cargo de tres experimentados intérpretes: un violinista (bajo el cuadro del fondo), el bufón que toca una zambomba home-made (a la derecha) y un señor raro con un embudo en la cabeza que toca un stradivarius improvisado con una sartén y una espumadera (a la izquierda). Como curiosidad, el matrimonio sentado a la mesa son el pintor y su esposa.

Jan Steen, La fiesta del haba (1668), Staatliche Museen, Kassel

Aunque para fiestas salvajes, las de Jacob Jordaens. El genial artista flamenco pintó este tema en multitud de ocasiones, pero aquí solo veremos un par de ejemplos. En el primero de ellos, del museo Hermitage de San Petersburgo, la fiesta empieza a irse de las manos. El rey es el suegro del artista, Adam van Noort, que también era pintor. Junto a él podemos ver a Elizabeth, la esposa de Jordaens, y al propio Jordaens dándolo todo.

Jacob Jordaens, El rey del haba (h.1638), Museo Hermitage, San Petersburgo

Jacob Jordaens, El rey del haba (detalle)
De izquierda a derecha: la mujer de Jordaens, Jacob Jordaens y su suegro.

Pero vayamos a los detalles escabrosos, como el bufón de la corte que despista habilmente a una de las invitadas para tocar un poco de carnaza, o el rollizo bebé desnudo echándose una meadita sobre el pobre perro.

Jacob Jordaens, El rey del haba (detalle)

Jacob Jordaens, El rey del haba (detalle)

La versión del Museo de Bellas Artes de Bruselas es un completo desiderátum. El rey vuelve a ser el suegro del artista (que visto lo visto debía ser un borrachín de cuidado). Es el momento exacto en que levanta la copa y todos gritan a coro la famosa frase de "el rey bebe". El músico de la corte toca la gaita congestionado. El joven situado en primer término se levanta poseído a bailar y un perro salta junto a él. El bufón, con la cara desencajada, echa mano como quien no quiere la cosa a la pechuga de una señorita. El señor de la izquierda se agarra a una silla para vomitar y tira toda la loza al suelo. La señora elegante de la derecha le limpia "delicadamente" el culo a su hijito, que llora desconsolado con la cara llena de mocos... En la inscripción de la parte superior del cuadro podemos leer "donde hay comida gratis, es bueno ser huesped". ¿Crítica? ¿Ironía? ¿Diversión? Quién lo sabe.

Jacob Jordaens, El rey bebe (1640), Musées royaux des Beaux-Arts, Bruselas

Desde Harte con Hache os deseo que paséis un día de reyes tan animado como estos que hemos visto (a ser posible sin resaca). Y esto lo digo con la corona puesta, porque mientras estaba escribiendo, hice un viajecito a la cocina para cortar un trozo de roscón y, casualidades del destino, me tocó el haba. Hoy mando yo.

6 comentarios:

  1. excelente marga, alguna vez has pensado en publicar un libro, o al menos una nota en una revista?

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    1. Pensar, lo he pensado. Lo del libro es un proyecto que me he propuesto empezar este año, a ver si lo logro. Lo de la revista me llama más, pero no tengo ofertas al respecto. Gracias por leer!!!

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  2. Excelente entrada para empezar un año que se anuncia como un reto a superar. Mañana lunes ya iniciaremos el regreso a la frugalidad; mientras, un trocito de roscón y una copita, no nos harán ningún daño. Saludos.

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    1. Con este año podemos fijo, ya venimos entrenados de los anteriores. Disfrutemos de lo que podamos como si no hubiera mañana (en este momento creo que llevo dos kilos extra de puro roscón alrededor de la cintura).

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  3. Vaya juergas, para que luego digan que los nórdicos son unos aburretes. Yo creo que los pintores también empinaron el codo y se atrevieron a pintar esos desmadres y perspectivas locas ( jaula, jarrones..) Me ha encantado el apunte, el mejor para la semanita que nos espera.
    UN BESO

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    1. No veas lo que les da de sí la cerveza a los amigos... Después de disfrutar este verano de las fiestas de Gante, te aseguro que de sosos no tienen nada.

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