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22 de enero de 2013

Filis dominatriz (la amante legendaria de Aristóteles)

Marga Fdez-Villaverde
Maestro M.Z. (Matthäus Zaisinger), Aristóteles y Filis (Alemania, h.1490-1500) 
Los filósofos de la antigua Grecia sabían mucho de sofismas y cosas de esas, pero las mujeres se les daban fatal. El anciano Aristóteles, preceptor de Alejandro Magno, estaba negro: su discípulo perdía el tiempo miserablemente con la bella cortesana Filis. Como mentor, se vio en la obligación moral de advertir al muchacho de los efectos nocivos que podían ejercer las mujeres en el desarrollo intelectual de los jóvenes. Alejandro le miró extrañado, se encogió de hombros y como buen adolescente, se apresuró a regresar a los brazos amorosos de Filis: "¿sabes lo que me acaba de decir el viejo...?"

Filis no estaba dispuesta a permitir que un carcamal le cortase el rollo con el futuro rey de Macedonia, así que decidió darle una lección a ese listillo jactancioso que tanto sabía. Se puso guapa, bajó al jardín y empezó a bailar sensualmente bajo la ventana de Aristóteles. El filósofo asomó la cabeza y se quedó prendado al instante de los encantos de la joven. Al verle babear, Filis le preguntó con picardía: "¿Te gustaría ser mi semental? Pues primero tendrás que dejarme montar en tu grupa y darme un paseo por el jardín." Aristóteles salió corriendo, relinchó y se puso a cuatro patas. Filis le colocó el bocado y las riendas, se sentó sobre su espalda y le hizo trotar por la pradera dirigiéndole, a golpe de látigo, hasta el lugar en que se encontraba su amante.

Alejandro no podía creer lo que veían sus ojos: ¡su maestro convertido en un vulgar percherón! El filósofo se puso rojo como la grana e intentó salir del paso con una burda excusa: "Alejandrito, ¿ves lo que te decía? Si esta arpía es capaz de hacer esto con un sabio como yo, ¡qué no hará con un yogurín inexperto como tú!" El chico soltó una carcajada, perdonó a su maestro el intento frustrado de cuernos y siguió disfrutando con la hermosa Filis.

Aristóteles y Filis, Salterio Macclesfield (Inglaterra, h.1330), Fitzwilliam Museum, Cambridge
Aunque tiene su gracia, la historia es totalmente apócrifa. Procede de un cuento medieval de origen indio que popularizó Jacques de Vitry en el siglo XIII. Se utilizaba como sátira para criticar la debilidad del hombre ante las mujeres, un tema que estaba muy de moda en esa época. La mayoría de representaciones artísticas de este tema iconográfico son de la Edad Media y del Renacimiento. En algunas de ellas, Aristóteles aparece desnudo para ridiculizarle si cabe un poco más. También es habitual que uno de los dos personajes cruce su mirada con la del espectador, convirtiéndole de ese modo en el voyeur que pilla a la pareja in fraganti. Fijaos, por ejemplo, en estos tres grabados de los siglos XV y XVI:

Maestro de Housebook, Aristóteles y Filis (h.1485), Rijksmuseum, Amsterdam
Hans Baldung Grien, Aristóteles y Filis (1513), Germanisches National Museum, Nurenberg
Jan Sadeler, a partir de Bartholomäus Spranger, Aristóteles y Filis (h.1587-1593)
El cuadro de Lucas Cranach el Viejo, uno de los habituales de este blog, resulta delicioso de puro cruel. A esta Filis renacentista no le hacen falta ni látigo ni riendas, le basta con agarrarse de las barbas del anciano. El rostro frío e insensible de ella contrasta con la expresión intensa del filósofo, que la mira entre fascinado y aterrado. Su sumisión es absoluta.

Lucas Cranach el Viejo, Aristóteles y Filis (1530), colección particular
Lucas Cranach el Viejo, Aristóteles y Filis (detalle)
¿Y qué os parece este espectacular aguamanil del siglo XIV? Se rellenaba de agua por la cabeza de Filis (tiene un agujero por atrás) y luego se vertía a través del grifo. Formaba parte del servicio de mesa de una casa elegante. Lo que no es tan fino es la mano que tiene la dama en el trasero de Aristóteles, como si estuviese arreando al mulo.

Aristóteles y Filis, aguamanil (Países Bajos, fines XIV), Metropolitan Museum, Nueva York
Aristóteles y Filis, aguamanil (Países Bajos, fines XIV), Metropolitan Museum, Nueva York

Marga Fdez-Villaverde / Historia del arte - Gestión Cultural

Autora de los blogs Harte con Hache y El cuadro del día. Organizo visitas a museos y exposiciones en Madrid e imparto cursos online sobre arte.

8 comentarios:

  1. Muy fan de Lucas Cranagh el Viejo. Y del aguamanil.

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    1. La cara de ese Aristóteles de Cranach es para enmarcarla tres veces. Yo cada vez soy más fan de la pintura alemana y flamenca...

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    2. y yo!, Cranach me fascina y en el Thyssen de Madrid hay mucho material que tengo que ver,
      No conocía la historia, es poco feminista pero tiene su morbo, gracias por el paseo a caballo, Marga!

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    3. Creo que puede tener doble lectura:
      - Machista: las mujeres somos peores que la peste
      - Feminista: las mujeres somos más listas que los hombres (tengamos en cuenta que Filis acabó saliéndose con la suya: quedarse con Alejandro)

      Hay que hacer una escapadita a Madrid para "musear" un poco.

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    4. no vengan por madrí que están muy caros los museos, y encima no dejan afotear las obras.

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    5. Yo solo hago foto de los cartelitos, para buscarlas luego en internet. Y aún así me regañan a veces. No tienen corazón estos vigilantes!!

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  2. Fascinante! No sabía que el tema se hubiera tratado ya en la Edad Media y en el Renacimiento (es que no llega a todas partes y menos si no vas de la mano de un guia). Nos lo podíamos imaginar: todo está dicho y hecho, no nos engañemos.

    Yo creo que ni machista ni feminista. Todo se basa en la pura necesidad del otro. Las categorías sirven para los seres primarios, a los cuales podemos tratar sin miedo como una especie más en el reino animal.

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  3. Es cierto, todo está inventado. Lo único que sabemos hacer son remakes.

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