Puedes suscribirte al RSS

Introduce tu Email

28 de marzo de 2012

Yo creía que las mujeres eran otra cosa

Marga Fdez-Villaverde
John Everet Millais, A Highland Lassie (Jovencita de las Highland, retrato de Effie Grey, 1854)

Hoy os traigo un culebrón victoriano que trataré de camuflar con algunos cuadros para que no se noten tanto mis intenciones marujiles. Fue uno de los escándalos más sonados de 1854 y como en él participaron artistas, puedo contarlo sin faltar al espíritu hartístico del blog.

El 10 de abril de 1848 Effie Grey (1828-1897), una guapa jovencita escocesa, contrajo matrimonio con John Ruskin (1819-1900), el crítico de arte más importante de la Inglaterra victoriana. John era hijo único y tenía una relación muy estrecha con sus padres, un matrimonio bastante entrometido que seguía sobreprotegiendo a su adorado hijito. Los Ruskin y los Grey eran viejos conocidos y cuando Effie estuvo en edad de merecer, John se enamoró de ella y tras un apasionado cortejo, lleno de cartas y poesías, pidió su mano.

John Ruskin (fotografiado por William Downey en 1863)

La noche de bodas fue un desastre. Por lo que parece, John Ruskin, hombre de vastísima cultura, no había visto una mujer desnuda en su pajolera vida y se pensaba que eran como las de los cuadros y las esculturas. Más o menos así:

Jean Auguste Dominique Ingres, Venus Anadiomena (1825-1850), Museo Condé, Chantilly

Cuando Effie se quitó la ropa y John descubrió una mata de pelo justo ahí donde las estatuas femeninas estaban calvas, retrocedió horrorizado y se negó a consumar el matrimonio muerto del asco. Y así se pasaron cinco largos años, viviendo como compañeros de piso. En todo este tiempo, John tuvo tiempo de poner mil y una excusas: "no puedo acostarme contigo por motivos religiosos", "tener hijos arruinará tu deliciosa silueta", "los niños son coñazo"...  Al final acabó por sincerarse y le confesó a Effie que él creía "que las mujeres eran otra cosa".

En 1852, John Everett Millais, un joven pintor prerrafaelita amigo de Jonh Ruskin, le pidió a Effie que posara para uno de sus cuadros, The Order of Release (La orden de liberación). La obra representaba la conmovedora escena de una mujer sacando a su marido, un rebelde escocés, de la prisión. Mientras posaba para el cuadro, Effie se hizo muy amiga de Millais y le confió sus problemas maritales.

John Everett Millais, The Order of Release (1852), Tate Britain, Londres

El cuadro fue un gran éxito, el empujón final que necesitó Millais para convertirse en uno de los pintores británicos más aclamados. Ruskin no podía ser menos que su esposa y le pidió a Millais que le inmortalizase también en un retrato. Para ello, le invitó a pasar el verano de 1853 con ellos en los Trossachs. Allí sucedió lo inevitable: Effie y Millais se enamoraron.

John Everett Millais, Retrato de John Ruskin (1853-1854), colección particular

A la vuelta de las vacaciones, Effie decidió separarse de Ruskin y solicitó la anulación del matrimonio alegando que su marido era impotente. Ruskin contratacó diciendo que Effie era una desequilibrada mental y que no quería arriesgarse a tener hijos locos con ella. Effie se sometió a examen médico para demostrar que seguía siendo virgen y finalmente consiguió la anulación en 1854. Un año después, se casaba con Millais con quien tuvo nada más y nada menos que ocho hijos (y ninguno loco).

John Everett Millais y Effie Grey

En este otro cuadro, titulado Peace Concluded (Paz consumada), Millais vuelve a retratar a Effie. La escena representa a un oficial herido en la guerra de Crimea que se recupera en casa acompañado de su familia. Es una obra llena de símbolos sobre la guerra. Las niñas juegan con un arca de Noé, un juguete muy de moda en la época, y los animales que han colocado sobre la falda de su madre, de color rojo sangre, simbolizan los cuatro países que habían luchado en la contienda: el león representa a Gran Bretaña, el gallo a Francia, el oso a Rusia y el pavo al Imperio Otomano (Turkey en inglés significa "Turquía" y "pavo"). La niña de la izquierda sostiene en la mano una paloma, símbolo de la paz, y nos mira con aire interrogante. Cuando se expuso en público, hasta el cretino de John Ruskin admitió que era una gran obra de arte que pasaría a la historia. Y aquí sigue.

John Everett Millais, Peace Concluded (1856), Minneapolis Institute of Art

Peace Concluded (detalle)

Marga Fdez-Villaverde / Historia del arte - Gestión Cultural

Autora de los blogs Harte con Hache y El cuadro del día. Organizo visitas a museos y exposiciones en Madrid e imparto cursos online sobre arte.

5 comentarios:

  1. De novelón. Y con final feliz, feliz. Las pinturas que me has descubierto son preciosas y Mr Millais, atractivo y padrazo, basta ver con qué amor pinta la familia. Y a Ruskin, no se le conocen amores?

    ResponderEliminar
  2. El cuadro es una familia imaginaria... Se casaron en 1855 y el cuadro es de 1856. No tuvieron tiempo de procrear tan rápido :)

    Respecto a Ruskin intentó casarse de nuevo muchos años después, ya sesentón, con una chavalita casi adolescente. Los padres de ella pidieron referencias a Effie y cuando Effie se las dio, anularon la boda.

    ResponderEliminar
  3. Desconocía la historia. Gran "scoop". Me hubiese gustado publicarlo como primicia.

    ResponderEliminar
  4. Estos victorianos se pasaban la vida proporcionando primicias... Ya hablaré de alguna otra que tengo pendiente.
    Gracias por el comentario!!!

    ResponderEliminar
  5. A saber lo que esperaba encontrarse el bueno de Ruskin jajaja tienes un blog muy interesante, cuentas las cosas de forma muy amena y divertida (la entrada de "Las tragaderas de Winckelmann" me ha matado, conocía el motivo de su gusto por la "noble sencillez y serena grandeza" pero no esa anécdota concreta)

    He llegado aquí por el blog del Cuadro del día, estaré atento a este febrero femenino que has organizado, de momento la entrada de Lee Krasner me ha encantado.

    Un saludo!

    ResponderEliminar

Coprights @ 2016, Blogger Templates Designed By Templateism | Templatelib