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16 de febrero de 2012

La boda de penalty de William Shakespeare

Marga Fdez-Villaverde

Antes de empezar, me gustaría dejar claro que de la biografía de Shakespeare apenas se sabe nada. Ni siquiera su fecha de nacimiento es segura. Todo son conjeturas. Era un vulgar plebeyo y nadie se molestó en escribir sobre su vida. Queda algún documento legal al que agarrarse, pero poco más. De hecho, incluso algunos autores niegan que Shakespeare escribiera las obras de Shakespeare con el argumento, un tanto snob, de que era imposible que un paleto de provincias pudiese escribir tan bien y sobre tantas cosas.

Todo este misterio que le rodea le convierte en un personaje aún más atractivo (atractivo intelectualmente, porque feo era un rato).

Lo que sí es un dato documentado es que William Shagspere (en esa época escribían un poco como les daba la gana) se casó con Anne Hathway el 28 de noviembre de 1582 y que su primera hija, Susanna, fue bautizada el 26 de mayo de 1583. Si sacamos los dedos y contamos, llegamos a dos posibles conclusiones. La primera es que Susanna nació seismesina y sobrevivió, cosa harto improbable en el siglo XVI, donde las únicas incubadoras que había eran las gallinas. La segunda conclusión es que Shakespeare se casó de penalty, una teoría mucho más jugosa y convincente, más aún si tenemos en cuenta la edad de los contrayentes: él 18 y ella 26.

Pero el culebrón no acaba aquí. Justo el día antes de su boda, se expidió un permiso para que William Shaxpere contrajese matrimonio con una tal Anne Whateley, que no podía ser la misma Anne puesto que procedía de un pueblo distinto. ¿Qué pudo pasar aquí?

Según la divertida biografía de Shakespeare de Anthony Burgess, Ann Hathway (futura señora Shakespeare) se había quedado huérfana de padre y vivía por aquel entonces con su madrastra y sus hermanastros en la granja familiar. Con 26 añazos, se había convertido prácticamente en una solterona. Contra todo pronóstico, durante el tórrido mes de agosto de 1582 tuvo uno o varios deslices con un fogoso chavalín de 18 años llamado William. Cuando el desliz empezó a hacerse notar en forma de bulto sospechoso en la cintura de Anne, a William le entró el pánico y corrió al registro a solicitar un permiso para casarse con una segunda Anne que le gustaba más. No hubo suerte. Dos hombres del pueblo, fiadores de Anne Hathway, se aseguraron de que William cumpliese con su deber de caballero y se casase con la madurita, mientras que la otra Anne se quedaba compuesta y sin novio.

Marga Fdez-Villaverde / Historia del arte - Gestión Cultural

Autora de los blogs Harte con Hache y El cuadro del día. Organizo visitas a museos y exposiciones en Madrid e imparto cursos online sobre arte.

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