19 de enero de 2012

El club La bohème

Puccini cumpliendo condena (es broma)

No era un club precisamente selecto. Su centro de operaciones era una caseta destartalada de Torre del Lago. Allí se reunían el compositor Puccini y sus amigos para empinar el codo y darle al naipe. Se fundó en la época en que Puccini estaba componiendo la ópera que le da nombre (y de la que ya hablamos en este otro post). Puccini era el presidente y el reglamento del club era el siguiente (sin haberlo preparado me ha salido un pareado):
  1. Los socios del club "La bohéme", fieles intérpretes del espíritu de la fundación del club, juran beber bien y comer mejor.
  2. Los cascarrabias, débiles de estómago, pobres de espíritu, rezongones y demás desgraciados de este género, no están admitidos y los miembros del club procederán a echarlos furiosamente.
  3. El presidente cumplirá las funciones de árbitro y se encargará de obstaculizar la labor del tesorero destinada al cobro de las cuotas.
  4. El tesorero está facultado para huir llevándose la caja.
  5. El local estará iluminado con lámparas de petróleo. En caso de falta de combustible, se utilizarán los mocos de los socios. 
  6. Está completamente prohibido todo juego legal.
  7. Está prohibido el silencio.
  8. No se aceptará la prudencia ni siquiera en casos excepcionales.

 Reglamento extraído de la biografía "Puccini" de Peter Southwell-Sander, editorial Ma non troppo, 2002.

1 comentario:

  1. Descubro tu blog al buscar ese "decálogo" del club La Boheme. Blog muy interesante, que seguiré y recomendaré a los amigos. Mucha suerte y un abrazo. Fco.

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