7 de noviembre de 2011

Parejas bien avenidas

Seguimos con Lucas Cranach el viejo (1472-1553), que tiene el poco digno apodo de "el viejo" porque tuvo un hijo que también se dedicó al noble arte de la pintura: Lucas Cranach el joven (1515-1586). Como suele decirse, más sabe el diablo por viejo que por diablo, y es que en este caso, como en muchos otros, el viejo le da mil vueltas al joven, que se limitó a copiar el estilo de su padre.

Pero bueno, a lo que íbamos, Lucas Cranach el viejo pintó una serie de cuadritos, de entre 30 y 40 centímetros de alto, en los que ridiculizaba sin escrúpulos a diferentes tipos de parejas que él consideraba "antinaturales", más unidas por la bolsa que por otra cosa. En los tres cuadros, el guapo se aprovecha sin disimulo de la pasta del feo, que con tal de poder echar una cana al aire se deja robar feliz de la vida. Como decíamos el otro día, al hablar de los orígenes del botox, el mundo no ha cambiado tanto. 

Lucas Cranach el viejo, Campesino y prostituta (1525-1530), Hessisches Landesmuseum, Darmstadt
Lucas Cranach el viejo, Hombre joven y anciana (1520-1522), Museo Szépmûvészeti, Budapest
Lucas Cranach el viejo, Mujer joven y anciano (hacia 1530), Museo Kunstpalast, Düsseldorf

No hay comentarios:

Publicar un comentario